cómo michael jackson adquirió el catálogo de los beetles
En la industria de la música, los números pueden ser realmente impactantes. Y cuando hablamos de Michael Jackson, la cifra sube a niveles casi inimaginables. Este ícono del pop no solo brilló en el escenario, sino que también mostró que tenía una mente brillante para los negocios.
Una de sus decisiones más audaces fue comprar los derechos de un catálogo que incluye a una de las bandas más emblemáticas de la historia: Los Beatles. A diferencia de lo que ocurrió con los ex miembros de la banda, que abandonaron la idea por el coste desorbitante, Jacko no se detuvo. Era un monto que hacía temblar, pero para él, fue una inversión a largo plazo.
Una historia poco conocida: cómo Michael Jackson compró el catálogo de los Beatles
El año 1984 trajo una oportunidad inesperada. Robert Holmes à Court, un empresario australiano, puso a la venta ATV Music Publishing, una compañía que incluía alrededor de 4000 canciones, entre ellas los derechos de más de 250 temas de Los Beatles. Una joya imperdible.
Antes de cerrar la venta, Paul McCartney y Yoko Ono tuvieron la chance de adquirirlo. Sin embargo, decidieron no invertir los 40 millones de dólares que se pedían en ese momento, dejando la puerta abierta para otros interesados.
Michael, que ya había triunfado con “Thriller”, empezó a ver el potencial en adquirir derechos musicales. Había hablado con McCartney sobre cómo funcionaba esa parte del negocio. Todo lo que necesitaba era una señal. Cuando su abogado, John Branca, le mencionó la venta de ATV, decidió actuar. Su oferta final fue de 47,5 millones de dólares, superando a la competencia. Después de meses de auditoría y negociaciones, sellaron el trato en octubre de 1985.
Esa compra le otorgó el control del uso comercial de las canciones de Los Beatles. A partir de ese momento, cada vez que se usaba un tema, Jackson recibía ingresos. Este movimiento no solo le generaba dinero, sino que también lo colocaba en una nueva posición dentro de la industria.
Un video en las redes muestra al comediante Eddie Griffin enfatizando esta estrategia de manera sencilla: “¿Sabés qué es ser un gánster? Ser dueño de los derechos de Sony”. Y sobre la situación con Los Beatles, plantea: “¿Cómo podés comprar a tu propio jefe?”
Una asociación millonaria: el acuerdo con Sony
En 1995, Sony propuso fusionar el catálogo de ATV con su división musical. La operación incluyó un pago de 95 millones de dólares y la creación de Sony/ATV Music Publishing, donde cada parte mantendría un 50%. Este acuerdo le permitió a Michael recuperar rápidamente parte de su inversión inicial.
La fusión hizo que el catálogo creciera a un ritmo vertiginoso. Lo que comenzó con miles de canciones se expandió a cientos de miles, y luego a millones. En su mejor momento, esta empresa generó ingresos cercanos a los 1.250 millones de dólares anuales, con beneficios estimados en 500 millones. Todo esto colocó la participación de Jackson entre los activos más valiosos del ámbito musical.
Con el tiempo, la valoración de la compañía alcanzó cifras entre 2 mil y 4 mil millones de dólares. Solo su parte representaba cerca de mil millones, consolidando la operación como una de las más rentables en la industria.
Los problemas financieros de Michael Jackson
Sin embargo, a pesar de tener activos tan valiosos, la situación financiera de Michael siempre fue un vaivén. Aunque sus ingresos eran altos, sus gastos también lo eran. Mantener Neverland Ranch costaba un dineral cada año, a lo que se sumaban gastos en remodelaciones, compras de arte y otros bienes.
Por si fuera poco, enfrentó costos legales y acuerdos extrajudiciales que también le hicieron mella en su bolsillo. Para sostener su estilo de vida, tuvo que recurrir a préstamos, usando su participación en el negocio musical como garantía. Entre ellos, obtuvo un crédito de 380 millones de dólares, sumando nuevas deudas conforme pasaron los años. Al momento de su muerte en 2009, su deuda total se estimaba en unos 500 millones de dólares.